lunes, 26 de junio de 2017

Pescando entre el calor de la Rep. Checa

Después de esperar todo el año, llegó el día de irnos a pescar a la Rep. Checa, esta vez lo hacíamos en un mes en el cual nunca había estado, en Junio.

Salíamos de Barcelona el día 7 para pasar 15 días disfrutando de las maravillas de ese país y como no de la familia y de la pesca.

Unos días antes ya nos habían llegado noticias de que tendríamos unas temperaturas realmente altas para el mes que nos encontrábamos y que muchos de los lagos que pescábamos estaban realmente como una sopa, cosa que dejaba unos peces apáticos y difíciles de engañar, pero nunca perdimos la fe y armados con los R-shad de Roshi y los jerkbaits y swimbaits de Dúo nos fuimos con la maleta llena  y muchas ganas de pesca.

Llegamos a casa de la familia a las 12 de la noche con temperaturas suaves y si en la República Checa las temperaturas nocturnas son suaves, prepárate para pasar calor por el día, y así fue, nos levantamos por la mañana con los mercúricos pasando de los 32 grados, con un calor seco de los que solo te piden agua, pero no para pescar, sino para pegarte un buen baño.

Pasamos los primeros días visitando la familia y recogiendo información sobre dónde pescar con más éxito y las perspectivas no eran muy buenas, el calor estaba trasladando la pesca a unas pocas horas de madrugada y al anochecer, el resto del día era casi imposible conseguir alguna captura.

Después de unos días de familieo tocaba empezar a remojar líneas, así que madrugón y al lío.

Empezábamos pescando en un pequeño laguito que queda a diez minutos de casa, un laguito pequeño pero con buenos peces en sus aguas, a las 5 de la mañana estábamos en sus orillas, y empezamos  a barrer agua con los artificiales buscando estructuras donde hallar algún lucio de buen porte escondido en ellas, preparado para lanzar su ataque.

Después de una hora y media sin obtener resultado alguno, ni siquiera ver algún pez prestar atención a nuestros señuelos, decidimos cambiar de táctica y buscarlos en las partes ondas del lago, con recogidas rápidas y jerks enérgicos intentando cabrear algún lucio y hacerlo picar por reacción, y así fue, después de un buen rato intentándolo y moviendo el R-shad a velocidad alta y con punterazos, noto el primer castañazo que no logro clavar, pero enseguida repito y esta vez lo estoy esperando, de nuevo noto el parón en seco y esta vez si logro clavarlo, todo y ser un lápiz que no pasa del kilo y medio, me regala dos saltos preciosos y una bonita pelea, en poco ya lo tenía en las manos, foto y al agua.

Era el primer pez del viaje, y eso siempre alegra y anima, con más ganas después de la primera captura, seguimos barriendo el lago, pero nos fue imposible conseguir alguna picada más, a las 10:30 de la mañana y con un calor sofocante decidimos volver a casa ya que la actividad de los peces es nula, ni siquiera se ven las pequeñas carpitas que estaban comiendo a superficie.

A las 7:00 pm volvíamos al mismo sitio, queríamos ver si la actividad al atardecer era mayor, repetimos lo de la mañana, primero buscamos algún lucio que esté cazando escondido por las estructuras, sin resultado alguno, así que volvemos a la pesca por reacción, y cuando ya estábamos a punto de irnos, veo algo que sigue mi señuelo, y sin bajar la velocidad consigo clavarlo debajo de mis pies, es otro lápiz, quizás algo más grande que el de la mañana, pero aún lejos del lucio que buscamos, después de eso calma chicha, así que nos vamos para casa un poco desanimados.

El primer día ya me había enseñado que si quería sacar peces, no iba a ser fácil ni mucho menos,

El segundo día cambiamos de lago y nos vamos a pescar a las 6 pm, desde esta hora hasta las 9 ni ver un solo pez, aguas paradas y ni un solo toque que nos indicará que los peces que vivían allí estaban comiendo, así que me siento un rato a observar la belleza del lugar con la puesta de sol enfrente de mi, y es entonces cuando puedo ver una barriga blanca que sale de entre las cañas, me levanto de un salto y enseguida le pongo el jerkbait de dúo cerca, enseguida se interesa por él y lo sigue hasta que de repente y sin saber porque lo abandona, le repito y sin saber de donde aparece un segundo lucio como un obús para morder el jerk, clavo enérgicamente y empieza la lucha, que no dura más de 3 minutos, en el cual aparece un bonito luciete que después de la foto fue devuelto a la agua.


Me pongo a mirar y veo que el otro lucio sigue por allí y después de cambiar de artificial por no presentar-le otra vez el mismo, le dejo caer el vinilo y se lo paso por delante mismo de la cara, lo deja pasar y cuando acelero con el carrete es cuando se lanza a por él como un torpedo y ya tenía el segundo lucio prendido de mi caña, era de idéntico tamaño al anterior, y actuamos de la misma forma, foto y al agua, esos dos lápices nos habían salvado de un bolo seguro, en menos de 10 minutos.

Después no conseguimos ni una picada más y esto que lo probamos hasta la 1 de la noche, parecía que este año los peces se habían propuesto ponérnoslo difícil de verdad.

El tercer día cogimos los bártulos y nos fuimos a pescar al lago del primer día, y nos fuimos convencidos de pasar todo el día hasta conseguir varias capturas, así que llenos de esperanza nos levantamos a las 4 de la mañana y nos ponemos al lío, esta vez incluso llevamos un equipo de carpfishing para no dejar ninguna posibilidad atrás, montamos todos los aparejos, dejamos las alarmas de los rod pod encendidos y comenzamos a barrer lago, swimbaits, jerkbaits, vinilos, paseantes, poopers, hasta cucharillas probamos, pasamos la mañana sin ver ni oler ni un solo pez, ni siquiera las alarmas de los spots de carpfishing habían sonado ni una vez, la cosa comenzaba a desesperar, parecía que no había manera posible de levantar ni un solo pez, estuvimos planteándonos el recoger e irnos para casa, pero seguimos en nuestros trece y no dejamos de probarlo de ninguna de las maneras posibles, así hasta que empezó a anochecer, fue entonces cuando pescando con el jerkbait realis de dúo noto un tortazo y logro clavar enseguida, me duelen los brazos de tantas horas de lanzar pero en ese momento me salta el corazón y se me pone a la garganta, no parece un gran pez pero parece algo más grandes que los conseguidos hasta hoy, la pelea así lo refleja, este es capaz de sacarme unas cuantas vueltas de carrete  que ganas tenía de notar esa sensación, después de un momento ya puedo verlo, no es lo que  buscamos pero después de la odisea vivida durante el día, nos sabía a gloria bendita, eran las 9:38 de la tarde o de la noche según lo mires, esto nos animó un poco pero la verdad es que estábamos reventados, hacía tiempo que no me dolían los brazos así de pescar, pero con esta captura decidimos quedarnos un ratito más.

Y fue a las 23:00 de la noche cuando recogiendo el R-shad color verde y naranja, veo levantarse algo en busca del artificial, esta vez puedo ver la clavada y el lucio retorciéndose gracias a la luz de la luna, tengo el segundo, intentó disfrutar de la lucha pero la verdad es que el cansancio se hace presente y cuesta sacar algo positivo de esta jornada, además el luciete sigue muy lejos de lo que queremos.

Llevados en volandas por esa segunda captura lo seguimos probando hasta la 1:30 de la noche, pero la inactividad de los peces y el cansancio nos obligan a irnos para casa pensando en que tenemos que hacer algo mas para sacar una jornada positiva de nuestra visita a este precioso país este año.

Así que buscamos un lago privado y vamos a pasar el día, estos lagos son bastante típicos aquí en la Rep. Checa, vendría a ser como un Iktus de Francia o un coto intensivo de los que tenemos por España, solo llegar el dueño del lago el cual ya conocemos pues no es la primera vez que lo visitamos nos comenta que no nos quiere cobrar hasta que nos vayamos pues estos días están siendo malísimos y si no se obtienen las capturas mínimas no nos dejará pagar, esto nos baja los ánimos hasta los pies, parece que ni siquiera aquí conseguiremos tener una jornada movida, y las malas esperanzas se hicieron realidad, ni un solo pez se dispuso a comer ninguno de los aparejos, artificiales duros, vinilos, boilies, pellets, maíz incluso el dueño del lago nos proporcionó pez vivo para la pesca y montamos todo lo que teníamos en nuestras manos.

A las diez de la mañana podíamos observar como la gente que estaba acampada desde hacia unos días comenzaba a desfilar, muchos comentando nos que en tres días no habían podido sacar ni un solo pez, y nosotros no fuimos la excepción, bueno nosotros no pero Eric fue el único que se lo pasó en grande con esas pequeñajas que con un poco de pan y anzuelo pequeño al menos hicieron disfrutar al enano de la casa y a nosotros de verlo.

A las 23:00 volvíamos a casa sin haber olido ni una captura y lo que es peor con la confianza rota en muchos trozos, volviendo a casa y hablando con Ivos, sale el tema de la única posibilidad que nos queda, ir a pescar al río Morava, pero sabemos de buena parte que la sequía de estos meses han dejado un río con un caudal de menos de dos metros y que los peces han corrido hacia el Danubio, cosa que tampoco era muy alentadora, pero visto lo visto, ya poco nos queda y decidimos echar las últimas cartas a esta opción.


Así que el Jueves salimos pronto y nos ponemos a buscar zona, no os creáis que buscar zona en el Morava es como buscarla en el Ebro, caminatas de una hora por dentro del bosque con las ortigas hasta el cuello, buscando alguna playa entre los acantilados de arena, la parte de Moravia es terreno granítico-arenoso, si si, arena de la playa, aunque parezca mentira, todos esos preciosos bosques están sobre arena fina.

 Al final encontramos una poza donde unos árboles amontonados hacen de presa y se calman las aguas, Ivos y Jenda están emocionados con el sitio, para la pesca con vivo es un gran lugar, pero para pescar con artificial quisiera algo más de movimiento y mientras ellos preparan sus cañas yo me doy un paseo con las manos en los bolsillos, hasta que llego al final de la poza donde la agua sale a presión por dos puntos de la presa formada por los árboles arrastrados,

y es entonces cuando puedo ver un ataque a superficie brutal, me saltan los ojos de la cara, y sin tiempo a asimilarlo otros chapoteos al agua con algún salto incluido, no puedo ver los peces que son pero se están dando un festín, al final observó actividad, salgo corriendo en busca de mi caña y mis artificiales y enseguida estoy allí, ahora había que plantearse muy bien las cosas, los peces estaban comiendo pero había un montón de árboles sumergidos así que tendría que buscar la manera de pescar sin dejarme la caja de señuelos en el río y unos cuántos peces con los labios cosidos, así que monto un plomo con un ocho y intento buscar los pasillos y hacerme un mapa, es evidente que algún artificial me voy a dejar allá pero así reduzco los daños al mínimo, y una vez clavado el pez, tendré que sacarlo río abajo para poder pelearlo sin riesgo.

Viendo como comen monto el sigilus de Roshi, lanzo y lo conduzco rápido, pero apenas e dado dos vueltas de carrete cuando se revienta el agua detrás del señuelo, clavo con las ganas y la rabia de lo que supone la carga de los días anteriores, ya lo tengo, empieza a saltar como un tarpon y se dirige río abajo, el mismo se a puesto donde lo quería tener, desde allí todo es más fácil, de todas formas siguen los saltos y las carreras de un lado para otro, estos son los combates que estábamos buscando, ahora si, después de un rato de lucha puedo ver el pez y con el boga grip lo aseguro, no tengo ni idea de que pez se trata, pero casi me saca el corazón por la boca, vaya agresividad, le pregunto a Ivosh de que se trata y me dice que allí les llaman Bolen y me busca el nombre en Español, se trata de un Aspio, por mi zona habitual de pesca no lo conozco, pero a partir de ese día me considero un apasionado de su pesca, nos hacemos las fotos pertinentes y al agua.


El festín sigue así que vuelvo a lanzar y otra vez recojo rápido y otro de estos ciprínidos salta del agua mordiendo el paseante, ya tengo otro en el otro extremo de la línea, otra vez los saltos enérgicos, otra vez las carreras sin control, esta vez el pez se queda dentro de la zona con estructuras, pero poco a poco y con la ayuda del mapa mental que había construido anteriormente consigo llevar hasta mis manos otro precioso aspio, por fin me temblaban las manos, parecía mentira que después de los días vividos en las orillas, tuviésemos la suerte de disfrutar de estos peces, y la agua seguía hirviendo.

 Mientras nos hacíamos las fotos con esta segunda captura, podemos ver unos decenas de metros más abajo como se arruga la agua, parece un buen pez y por la posición de este me parece posible que sea el lucio que buscamos, cambio el paseante por un jerkbait y lanzó a la zona donde habíamos visto el movimiento, el primer lanzamiento no consigo nada, pero en el segundo y después de hacer algunos jerks potentes noto que algo me arranca la caña de las manos, el carrete no para de cantar y no puedo hacer más que aferrarme a la caña y esperar que esa bestia se agote, rezando que no encuentre ningún tronco donde clavarse.

La lucha se alarga y sin duda ya sé lo que hay a la otra punta del sedal, solo un pez de agua dulce en Europa, es capaz de sacarte hilo de un 4000 de esa manera, y encima se trata de un monstruo, lo aguanto como puedo, 20 minutos después sigue fuera de control, cada vez que quiere me deja el carrete que se le ve el fondo de la bobina, pero poco a poco logro llevarlo cerca de nosotros, es entonces cuando lo vemos, es un siluro gigante, sin duda el más grande que e tenido prendido de mi caña, pero entonces vuelva a pegarse una carrera de más de 50m sigo cogido a la caña pero al final se suelta, los triples que llevaba para los lucios no han aguantado los envites de semejante bestia, me llega el Jerk a mis manos con las poteras hechas un cromo, al final ganó el pez, así que no nos queda más que presentarle nuestros respetos y seguir pescando, pero antes de subir donde estábamos con los Aspios monto el fangbait de dúo, allí si llevó poteras para gigantes, de todas formas y después del combate vivido allí mismo no creo que haya quedado algo, pero quiero probar, por si las moscas, así que lanzó el artificial y recojo corriente arriba, de golpe veo que se abre el agua y noto un tarascazo que me vuelve a poner en vilo, me aferro a la caña y ya vuelvo a estar como antes, enganchado a un submarino sin control, pero esta vez no puedo ni pelear-lo, enseguida encuentra uno de los árboles y pasa por el rompiéndome la línea y dejándome sin el artificial y sin el pez, me queda claro que con la caña acción 20-60 y el exage 4000 con trenzado del 20 y un bajo de 70 no voy preparado para estos bestias, al menos para pescar en este laberinto de troncos y ramas.

Después de eso, y un poco indignado conmigo mismo decido subir mas arriba donde estaba al principio, allí las aguas son más someras y parece que estas bestias no se acercan tanto, allí aún hierbe el agua con los aspios, así que no quiero perder ni más tiempo, ni más artificiales ni más peces.

Subo y  monto el Jerkbait realis de Duo 100,  y lanzo a la corriente, parece que el chapoteo de los siluros a puesto los Aspios en aviso, pero al segundo lanzamiento me vuelve a parar el artificial de golpe, y empieza otra vez el espectáculo, saltos y carreras rió arriba y abajo, es un pez que no conocía, pero me estoy enamorando de su pesca.

Después de una bonita pelea lo vuelvo a tener en las manos, es otro bonito ejemplar con el cual actuamos igual que siempre, foto y al agua.


Y así, hasta aprovechar los últimos rayos de sol, sin luz pescar allí es dejarte la caja de artificiales, pero con los últimos rayos y con los R-Shad  aun nos hicimos con un par mas de estos ciprínidos,



Así que después de esos dos luchadores, recogemos los trastos y nos vamos para casa, tenemos intención de volver mañana o pasado como mucho, la verdad es que me voy a casa reventado pero con el corazón a doscientos por hora, esa noche me costó dormir.


Al final repetimos al cabo de un día y llevamos prisa el día a amanecido negro y las previsiones anuncian posibles tormentas, así que a las siete estamos en la orilla del río, y mientras monto la caña puedo oír comer a esos bestias, la agua chapotea, aun están hay.

Pero entonces y sin previo aviso todo se pone blanco, los pelos de todo el cuerpo se me erizan y entonces el estruendo, nos acababa de caer un rayo a unos 40m, e pasado muchas tormentas al igual en las orillas del río o mar que en las montañas y e visto caer muchos rayos, pero nunca tuve esta sensación en el cuerpo, hablo con Jenda y Ivos y todos estamos algo aturdidos, sin ni siquiera pensarlo recogemos y nos vamos para casa, ni siquiera habíamos visto caer ningún rayo a lo lejos ni oír ningún trueno, aun no entendemos de donde apareció ese rayo, pero ningún pez vale arriesgar la vida.

 Desde ese día tres días de lluvias y rayos, y rayos y lluvias, así que no hay mas que tomárselo con paciencia y disfrutar de los bosques y las fotos que te ofrece la lluvia.
    


Después de tres días , sale el sol y sin pensarlo  ni un momento nos vamos para la zona a ver si aun están allí, lo que no esperábamos nunca es encontrarnos con aquello, el rió había subido 1 metro mas o menos, habían desaparecido las playas y la corriente se había llevado la fosa donde habíamos pescado, no quedaba nada de lo visto, y lo que es peor, ni rastro de los peces, ahora buscar zona aun era mas difícil que antes, pasamos el día deambulando por las pocas zonas donde podíamos pescar, pegando algún cañazo, algunos sin picada y muchos enganchados a los arboles que ahora estaban sumergidos, parecía que la Rep. Checa nos había preparado esto y hasta aquí era donde tenia que llegar.

Nos quedaban dos días para dedicarlos exclusivamente a la familia y sacar las ultimas fotos,pero como siempre con la mirada puesta en el próximo año, donde volveremos a buscar los peces de este precioso país.

2 comentarios:

  1. Muy guapo!!! En todo momento me ponía en tu piel jejejje buena crónica ;)

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    1. Gracias amigo, a la proxima mas y mejor, un saludo.

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